lunes, 30 de julio de 2007

COMPRADOR COMPULSIVO

El otro día me fuí a comprar algo de ropa para ir renovando mi obsoleto vestuario veraniego. Entré en una tienda a ver unas camisetas que a priori podían hacerme parecer todavía más joven de lo que soy. Andaba yo observando el género cuando apareció un canalillo de ciencia ficción dando paso a una chavala joven y simpática en la cual casi no pude reparar.
No se que me ocurrió, pero el caso es que me compré dos camisetas, un pantalón, un bolsito de bandolera (para machos eso sí) y unas chancletas de esas que calzan los metrosexuales depilo-tatuados. Todavía no entiendo que poder hipnótico consiguió que comprara tantas cosas que no tenía previsto.
He rebuscado por internet y esto es lo más parecido a lo que vi. Espero que con semejante imagen todos comprendáis mi conducta complulsiva, motivada sin lugar a dudas por una política comercial muy agresiva por parte del establecimiento. Y es que en rebajas ya no saben que hacer, de lo cual yo personalmente me congratulo.

2 comentarios:

PacMan dijo...

Si es que ya no saben qué inventar como anzuelo publicitario. ¿Qué tocará después? ¿Te harán demostraciones de "degustación" in situ de los nuevos anillos- condón de durex? ¿Con cada repostaje de gasolina sin plomo una peli porno de regalo? ¿Mamaíca gratis si te llevas tres en lugar de dos en el súper?
Oye Pepe, ¿los pechitos de la chavala eran asín de verdad? Ay, qué calooor.

Gonso dijo...

Ya se sabe que tiran más dos tetas que dos camisetas.

Lo que me suele ocurrir a mí es que cuando llego a casa lo que la tía de turno me decía que "te queda fenomenaaal" me está apretado que te cagas y los colores no se los recomendaba ni al enemigo.