jueves, 27 de agosto de 2009

LA RAZA MEJORA

El año pasado por estas fechas escribía uno de mis artículos más laureados: ME ABURRO (necesito un poco de autobombo ya que vosotros no me lo dais y os negáis a reconocer mis esfuerzos en esta tarea titánica), como iba diciendo escribía un artículo sobre las andanzas veraniegas familiares y me quejaba amargamente del desinterés mostrado por la prole sobre la belleza del paisaje o sobre las historias que nos comentaban los vecinos sobre la dura vida que llevaban en los picos de Europa
Me quejaba de la falta de sacrificio, entrega y antipatía que demostraban en las actividades que les proponíamos y me quejaba de la queja continua de las niñas.
Incluso me atreví a decir:
“Queridos amigos: ¿qué hacemos con esta generación? Quiero a mis niñas con locura pero veo que va a ser difícil que nuestros hijos tengan los mismos gustos y aficiones que nosotros.
Quizá exijo mucho y son muy pequeños pero hay que empezar pronto para conseguir algo positivo”
Pues queridos hermanos hoy me tengo que desdecir de casi todo lo dicho el año pasado ya que nuestras lebreles han demostrado este año unas capacidades ocultas que debo reconocer y ensalzar. Han soportado con entereza toda la tralla que les metimos en nuestro viaje al Parque Nacional de Ordesa. Hemos recorrido todos los valles en jornadas maratonianas de más de 8 horas, incluso algunos días hacíamos dos rutas si la primera era liviana. Y todo esto lo han hecho sin quejarse (si las hubo eran lógicas y perfectamente tolerables).
Le han cogido gusto a esto de caminar por el campo y han solicitado palos para andar al verlos al resto de andarines (ahora están muy de moda, antes se veían rara vez) parece ser que son muy útiles.
Se han emocionado cuando veíamos quebrantahuesos (en 5 ocasiones, un verdadero éxito de la World Bird Federation) o sarrios. Incluso se van a pedir prismáticos profesionales para Reyes.
Nos han sorprendido proponiéndonos hacer rutas que pensábamos que eran demasiado duras o que habíamos descartado por ser demasiados días de marcha como la ruta del cañón de Ordesa. Ellas mismas dijeron que querían ver la cola de caballo (quizá fue el nombre de la cascada lo que les llamó la atención, pero eso es otra historia) y sobre todo lo más destacable es que hicieron la ruta con éxito e incluso disfrutaron.
Esta foto seguro que os trae recuerdos a todos ya que es idéntica a la realizada en nuestra romería a los Pirineos, nosotros la hicimos ya talluditos y estas niñas han cumplido su objetivo con muy pocos años. Mi más sincera y emocionada enhorabuena.
Quizá si es posible trasmitir a los hijos nuestros gustos y aficiones y sobre todo seguro que se consigue si se empieza pronto.
ENHORABUENA CAMPEONAS.


Con esto cumplo mi cuota de agosto. Saludos camperos y veraniegos del lado oscuro.

4 comentarios:

gonso dijo...

Unos para arriba...
y otros para abajo.

Enhorabuena a las campeonas.

PacMan dijo...

Los míos sí que protestaron, sobre todo a la vuelta camino del aparcamiento. Pero aquellas ampollas se han vuelto una referencia en su vida. El esfuerzo siempre obtiene recompensa.

Mike Muddy dijo...

Yiyi no comenta en su crónica una anécdota. El primer día se me presenta con unas zapatillas de montaña "high tech", rojas, preciosas, que bautizamos "las asesinas" en homenaje a unas que se compró Homer Simpson.
Pues sí. Resultaron ser "asesinas" de verdad.
Declaraciones de Yiyi el último día: "Mecagoenputas, siento hasta la más minúscula piedra bajo mis pies".

Titus Jones dijo...

Me quedo "pasmao". Ojala los maricones de mis hijos accediesen a hacer algo similar.

Enhorabuena