jueves, 23 de julio de 2009

OXFORD CALLING

Tal y como está el patio bloguero dudaba entre escribir una crónica oxoniense o dejarlo para otro momento, pero para que no se diga, y aún a riesgo de quedar en el olvido estival o que resulte indigesto por repetitivo otro rollo británico, he decidido marcarme otro post pérfido y que salga el sol por donde sea.
Oxford, nombre derivado de "Oxen", bueyes, y "ford", paso, vado, es decir, vado del río por donde cruzaba el ganado. El río es el Thames, Tamesis en latín y Támesis en español. Como en la ciudad el ambiente académico lo inunda todo, optaron por usar el nombre latino y lo acortaron quedándose con la parte final. Resultado: el Thames a su paso por Oxford se llama Isis ("aisis" que dicen).
Desde mitad del siglo XIII ha habido una universidad en Oxford. Uno llega y pregunta dónde está la "uni" y la verdad es que está en todas partes ya que la forman los distintos colleges ubicados alrededor del centro de la población.

Edificios de piedra con claustro interior, en general sobrios con gárgolas decorativas (encontré a Shrek) pero muy ricos en capillas, comedores y estancias. Destacan el Magdalen (Maudlin) College, con su parque con ciervos, y el Christ Church, refundado por Enrique VIII y que actualmente es el más visitado ya que en su comedor se rodaron escenas de Harry Potter y el tirón del personaje hace que haya largas colas para verlo.

Los fines de semana son la leche, está todo lleno de enormes grupos de estudiantes españoles, italianos o franceses que como Atila lo arrasan todo y dejan los parques hechos un asco.Yo también soy turista pero voy sólo y de incognito, es decir, no llevo ni cámara de fotos, ni plano, ni gorra, ni mochila de viajes "Ecuador" ni me he comprado la sudadera con capucha con el Oxford gigantesco en el pecho. Esto hace que no haya día en que alguien me pare en la calle y me pregunte por una dirección. Al principio me hacía el extranjero y decía no saber pero ante la gran demanda me hice el experto y me tiré el moco sin dar a conocer mi condición de visitante. Y lo que es mejor, si me preguntaban españoles con su inglés de repetidor de 2º ESO, sacaba a relucir mi mejor acento y se íban tan contentos por haber hablado con un auténtico nativo. Nativo de Chamberí, eso sí.Un pakistaní me paró dos veces para pedirme one pound contándome un rollo de que había perdido la cartera, el pasaporte y demás. La primera vez, para quitármelo de encima simplemente le dije en español que "no te entiendo, no soy de aquí, no sé lo que dices". Tres días después me encuentro al tipo que vuelve a la carga y literalmente le mandé a cascarla. What? "sí chaval, a cascarla... a Parla". Haciendo amigos.Por Oxford ha pasado la crême de la crême mundial en materia política, científica, económica,académica y literaria. Surgen las figuras de C. S. Lewis (autor de Las crónicas de Narnia) y su amigo Tolkien con quien, como bien me comentó Mike, se reunía en el pub "The eagle and child" y en el "Lamb and flag", que está enfrente, para hablar de sus cosas y quien sabe si para gestar Narnia, y La Tierra Media entre pinta y pinta. De Tolkien me enteré de que efectivamente escribió la trilogía de El señor de los anillos durante su estancia en Oxford, primero como estudiante en el Exeter college y luego como profesor en el Merton.

Más evidente todavía surge Alice, de Alicia en el país de las maravillas, escrita aquí con muchas referencias a la ciudad, por Lewis Carroll, pseudónimo de Charles Dogson, que se inventó la historia para entretener a las hijas de su amigo el Dean del Christ Church.


Quince días han dado para mucho y me he afanado en recorrer los colleges, museos, pubs, calles y rincones y vuelvo contento por haber adquirido un conocimiento básico de otro centro de élite educativa por el que paso rozando, que aunque no me sirva para el currículum si que me permite hacerme una idea de cómo funciona una de las mejores universidades del mundo.

Cierro la crónica haciendo notar que no he mencionado ni el clima ni la comida.

Me pregunto si no debería abrir una etiqueta "pérfida" pues a este paso la lleno yo solito.

3 comentarios:

PacMan dijo...

Gran crónica viajera, amena y provechosa. Me he tronchado con lo de Parla, aunque no menos que lo haría el paki. Me hubiese gustado verle la cara de póker de farol al susodicho. Y a ti, haciendo de cicerone de extranjeras con ganas de conocer nativos de lo profundo del United.

Mike Muddy dijo...

Este blog no sería el mismo sin estos reportajillos british... y me parece una buena idea etiquetarlas. Crónicas de la Pérfida suena bien, ¿no? (si te parece bien edito los tags correspondientes y queda ya como una categoría).

gonso dijo...

OK