sábado, 19 de noviembre de 2011

DE CEROS VOLADORES A VACAS TEUTONAS

La mejor confirmación de que la cosa está que arde es que en las barras de los bares el fútbol y “lo único” han sido desplazados por la crisis económica como tema de conversación. Quien más quien menos con un mínimo de preocupación por la situación es capaz de hilar una teoría económica entre rústica y elaborada enlazando conceptos como deuda soberana, prima de riesgo, ajustes fiscales, tasa de paro… Quien más quien menos es capaz de analizar el patético desempeño de cadáveres políticos como Berlusconi o Papandreu, hasta hace poco a medio camino entre la farándula y el anonimato para la mayoría.

Hace nada, el G8 y el G20, los países emergentes, el eje franco-alemán, las agencia de rating, la crisis griega, los mercados y hasta la mismísima comisión europea eran entes etéreos que poco parecían tener que ver con nosotros. Hoy también están en boca de todos los millares de analistas de estar por casa que han (hemos) salido como setas al calor de la crisis.

Por ser positivo, quizás sea esta corriente de cultura macroeconómica popular una de las pocas cosas buenas de la situación, al fin y al cabo el saber no ocupa lugar e intentar dar sentido a lo que está pasando es loable, inútil pero loable. Lo malo es comprobar como los que han tomado las decisiones que nos han llevado hasta aquí, no destacan entre estas hordas de analistas de pacotilla por su conocimiento en materia económica. Dicen las malas lenguas, que de los primeros ministros de los llamados PIGS voladores (Portugal, Italia, Grecia & Spain), el que más le dedicó un par de tardes en formarse en la materia. Y así está siendo el aterrizaje.


Pero tranquilos que esto tiene solución. Dentro de poco, todos alemanes. Se dice que por ahí fuera ya se está trabajando en una reforma del Tratado Europeo para dejar negro sobre blanco que el país que quiera estar en el euro tendrá que someterse a lo que dicte la Sra. Merkel de turno, y el que no cumpla, a ir acuñando su moneda y a pudrirse en los infiernos crediticios.

Ni eje franco-alemán ni gaitas, teutón a secas. De hecho ya es así, pues los gabachos también comienzan a flojear, pero el futuro que nos espera a corto plazo va a ser mucho más estricto. Adiós a la autonomía de los estados en materia fiscal, adiós a la capacidad de decidir de los gobiernos. En tal situación podríamos ajustar el número de diputados nacionales y disolver directamente el parlamento europeo ahorrándonos así un pastizal que ya hoy no sirve para nada. ¿Acaso alguien sabe que país ostenta la presidencia de la Unión ahora mismo? ¿Acaso importa? ¿A qué se dedica ahora la Comisión Europea sino es a hacer cumplir los mandatos de Merkel? ¿Alguien sabe cómo se llama el presidente fijo de la Unión Europea y que pinta en estos momentos?


Lo dicho, dentro de nada ni franceses, ni españoles, ni europeos, ni leches en vinagre, todos alemanes, todos teutones o teutonas. Llegó la hora del cuarto reich.

Y digo yo, que si eso nos garantiza trabajo, estabilidad económica y sobre todo futuro para nuestros hijos, bienvenido sea. ¿No os parece?

Auf wiedersehen miembros!

5 comentarios:

yiyi dijo...

La verdad es que siempre quise ser más alto, rubio y guapo, como los alemanes. Ya me queda menos

Mike Muddy dijo...

Yo quiero ser como Mertesacker y aplicar el mete-saca a las teutonas.

Jose dijo...

Lo que pasa es que están jodidos porque les hemos ganado Eurocopa y semis del Mundial.

PacMan dijo...

Lo que ayer era monopolio alemán, hoy es meleé recesiva europea. Ya no se salva ni el tato. Como esto siga así, los bancos se van a hacer con el control político y legislativo, y entonces entraremos en la nueva etapa del "Estado del bienpagar".

gonso dijo...

Y mira que hablan raro...