
Enrique Iglesias confirma que ha roto su relación de cinco años con la tenista Anna Kournikova, que podrá volver a las pistas para intentar ganar algún torneo de beneficencia. Claro que, con este palmito... ¿quién necesita pegarle a las bolas?



George Miller, director de las tres películas de la saga Mad Max, planea volver a llevar a las pantallas al apocalíptico héroe, pero no con Mel Gibson como prota. Mel Gibson tenía 21 años cuando hizo la primera entrega y ahora su pasión es hacer y dirigir películas. Miller acaba de recibir el Oscar al mejor film animado por su película Happy Feet.
algunos, que eramos todos chicos, y para ver una falda, había que verla en la cocina o fuera, cuando salíamos. Otros colegios de la zona eran el Montpelier y el Corazón de María, de niñas ambos. La que no salía monja de este último salía más bien gallina.
ó 7 partidos de futbol coexistentes simultáneamente en el recreo, sumados a varias partidas de gua, frontón, chapas y alguna que otra riña a puñetazos eran la norma de cualquier día.
acariciaba las palmas de las manos-, el Elío, el Esparza... Los curas iban con alzacuellos pero sin sotana. Lo mismo impartían religión o latín como capones con los nudillos o las yemas de la primera falange, que dolían más. Pero el Lope se llevó la palma. El Lope, ya fuere de la Obra o no, me hizo odiar y finalmente amar la física y las matemáticas. Después de follarse al conjunto de la clase en física de 2º de BUP, se permitió el lujo de explicarnos que lo había hecho para hacernos estudiar como jamás lo habíamos hecho. Y vive Dios si lo hicimos. Sudamos tinta para ganarnos el 5. Luego de unos años de haber salido del Perelló, volvimos a mendigar que nos dejaran jugar en el patio un partido de futbol. Nos volvimos con el rabo entre las piernas. Ni nos conocían (esto último es falso). También se nos pasó por la cabeza ir a saludar al Lope y decirle que sus esfuerzos y "calzadas" merecían la pena, pero creo que se había jubilado. Otra decepción.
Spencer Tunick lo ha vuelto a hacer: ha retratado en bolas a 20.000 mejicanos y mejicanas en la plaza del Zócalo. Qué morbo eso de retratar a un puñao de tías -bueno, y de tíos- en pelota picada. Y el gobierno, tan ricamente ante la petición de Mr. Tunick: ¿quiere Ud. medidas de seguridad, urgencias médicas y canalización de personas ante tal evento? Concedido. Hasta se daban instrucciones por la web de cómo ir vestido ¿?.



Mike comentó algo sobre el asunto y como ya le tenía echado el ojo al tema lo voy a recordar aquí. Se ponga como se ponga el poeta y por mucho que lo repita, las cinco de la tarde no es buena hora para las corridas. Quizá sí para ir a los toros, pero para las corridas de verdad es una hora rara. Pues a esa hora rara nos juntamos unos cuántos en mi casa para marcarnos una sesión de peli porno. Porno en grupo en horario de sobremesa.
No sé cuántos podíamos estar allí pero no había un sitio libre y además los cojines del sofá acabaron en el regazo de alguno para no se sabe muy bien qué. No me acuerdo del título de la película en cuestión pero bien podría haber sido alguno de los clásicos: "Caray con el mayordomo..." "Gomas fuera" o "Enfermeras calientes". ¿Algún comentario sobre éste último título, vosotros que habéis puesto una en vuestras vidas?
Pues allí estábamos, y eso que siempre se asocia el porno con algo individual y nocturno. Pues no. Ocho o nueve tíos a la hora del bocata.
Mediada la sesión, se oye la puerta y el saludo de mi padre que inesperadamente llega a casa. Una mano rauda le da al botón del stop del vídeo betamax y detiene lo que podría haber sido una pillada in fraganti viendo guarrerídas españolas. Al detener el vídeo salta a la programación normal que era en ese momento "Barrio Sésamo".
Mi padre entra en el salón y ve a una tropa delante del televisor siguiendo a la rana Gustavo. Recuerdo que nos miró, miró la pantalla y nos volvió a mirar frunciendo el entrecejo y pensando algo así como "¿qué coño están viendo estos gilipollas?" No le dio tiempo a preguntar ya que como Fuenteovejuna fuimos saliendo del salón y cogiendo la puerta uno tras otro poniendo la excusa más tonta o simplemente poniendo tierra de por medio.
Cuando llegué a casa por la noche, mi padre me miró y le expliqué la jugada sin saber muy bien como iba a reaccionar.
"Joder, menos mal, me había quedado preocupado" dijo.
Cada vez que veo a mi hijo viendo la tele y pone cara de culpable me acuerdo del episodio y pienso en qué coño estará viendo el enano.

Al margen de esto, me lo he pasado de p.m. Me bañé en la piscina descubierta (estaba fría pero no era el Cares, ni Aigües Tortes, vamos que me la encontré cuando salí del agua). Mi hija Teresa incluso me acompañó como podéis ver.
